A veces nos llaman relaciones que, aún sabiendo que no van para ningún lado, no podemos controlar.

Igual que un antojo alimenticio nos dice que nos está faltando en organismo, los antojos románticos pueden ser buenos indicadores de qué nutriente emocional nos vendría bien sumar a nuestro camino.

Es la trama cliché de las películas románticas: el bibliotecarios super estructurado que se enamora de la hippie; la millonaria frívola que descubre el amor de su vida en un trabajador de clase baja. Películas que nos encantan porque, gracias a dios, duran solo dos horas. Esa historia, 24×7 por el resto de tus años… difícil de tragar.

Como la embarazada que necesita comer mostaza a las 3 am, esas locas pasiones nos están diciendo mucho más acerca de lo que está faltando en nuestra propia vida, que sobre quién debería integrarla de forma permanente.

Una pareja nos debería dar amor, buen sexo, compañía, escucha, paternidad / maternidad si además quisiéramos tener hijos… todo para lo que se necesita “un otro”. Pero hay un montón de atributos que podemos agregar a nuestra vida sin necesidad de un “otro endosado” que no coincida en nuestras grandes metas y valores de vida… menos que menos que no nos respete o tenga actitudes nocivas.

Entonces ¿qué hacemos con esos ejemplares que sabemos que hay tenemos que mantener lejos, pero que nos atraen como la fuerza de gravedad?

Los analizamos.

O, mejor dicho, nos analizamos a nosotros mismos.

¿Cuál es ese atributo irresistible que esta persona tiene?

¿Cómo podemos incorporarlo a nuestra vida, sin tener que “tomarlo prestado” del otro?

27_no te enamores del mensajero

¿Es apasionamiento? Busquemos eso que nos mueva y fascine a nosotros mismos.

¿Es serenidad? Aprendamos técnicas de relajación y control del stress.

¿Es espontaneidad? Hagamos algo inesperado y observemos cómo el mundo no se derrumba.

¿Es estabilidad? Tomemos el control de esas cosas que nos desesperan.

Ejemplos hay muchos, tantos como esos “otros” que definitivamente NO necesitamos para ser una mejor versión de nosotros mismos.
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